lunes, 25 de julio de 2005

Memorias de la Casa de la Juventud. Recuerdos, parte II


El encuentro de julio 2005.

Este encuentro planteaba muchas cosas para todos nosotros... Ya fuéramos equipo de trabajo o participantes, muchos sabíamos que este encuentro debía y tenía que ser especial.

Además del encuentro por sí mismo, lo que más nos ocupaba la mente al momento de comenzar el sábado temprano, era lo que no sabíamos aún sucedería con la Casa de la Juventud. El período capitular de la Tercera Orden Regular de Franciscanos en México acababa de finalizar, y muchos movimientos hubo en la orden: nuevo provincial (el fraile al mando de toda la TOR) y cambios en todas las parroquias, con nueva gente encargda en todos lados. Así, nadie sabíamos quien quedaría a cargo en particular de la Casa de la Juventud (o si siquiera la TOR se atrevería a dejar a alguien a cargo por otros cuatro años), y nuestras inquietudes se transformaban como en todos en saber si la Casa de la Juventud continuaría o no dando encuentros.

Celso nos tranquilizó por la mañana, diciéndonos que nada se sabía aún, y que lo único que quedaba era esperar a la tarde en que le comunicarían tanto a dónde se iría él, como quien se quedaría en Atizapán, y por lo tanto, nuestros esfuerzos debían concentrarse, como siempre y como debe de ser, en el encuentro...

Así comenzamos ese fin de semana, junto con las locuras de varios monitores, que para cerrar el ciclo, tanto como con el 'por si acaso es el último', como por parte de algunos que ya sabían sería al menos su último encuentro, decidieron raparse la greña y vivir así el último encuentro del ciclo.

El encuentro en sí fue, como en otras ocasiones, una especie de cierre de ciclo. A lo largo de este los temas habían girado en torno a una variedad de situaciones en las que una persona, cristiana, se enfrenta a muchas realidades en el mundo: la ecología, la política, los medios de comunicación, el consumismo, la sexualidad... Lo que quisimos plantear en la Casa de la Juventud fue un poco como aquella pregunta '¿que haría Jesús?' (y por lo tanto, como cristiano '¿que hacer yo?'), frente a cada una de aquellas situaciones. Y este encuentro fue un cierre y conclusion de todas aquellas realidades, todo lo cual lo englobamos con el título 'El Cristiano y sus Valores'.

Desde la perspectiva del piloto y la coordinación, creo que una de las cosas que más nos interesaban era saber qué reacción había en los equipos, tanto al tema en sí, como también a los comentarios que algunos hacían, sobre el fin de la Casa. No porque nuestro interés se centrara en eso (si no en el encuentro), pero como parte del mismo, creo yo que había también que conocer que tanto estaría afectando el morbo, que algunos hacían mas patente que otros. Sin embargo, creo que todo se desarrolló bien, y a pesar del morbo, de todas formas el encuentro se vivió, y el mensaje de nuevo, quedó claro. De todas maneras, para ser sinceros, a todos nos seguía inquietando el hecho de no saber que pasaría, y hasta en la misma cena, por ahí le comentaba yo a algunos monitores si se daban cuenta que tal vez esa sería nuestra propia 'última cena'... todos asentimos que así podía ser.

En particular, creo que el momento más emotivo del encuentro fue la celebración general. Tal vez no sea cierto, y para otros su momento haya sido otro, como la celebración por equipos por ejemplo. Pero desde mi perspectiva, de lo que yo mismo viví, fue en la general donde más se vivió el encuentro. De momentos como la celebración por equipos no puedo hablar, pues no tuve oportunidad de entrar a alguna. Sin embargo, ya en la celebración general, tuve también la oportunidad de experimentar aquello que los pilotos consideran el mayor honor en la Casa: cargar con la cruz de Pascua. En el momento indicado, entramos los pilotos cargando la inmensa cruz, mientras los músicos tocaban el 'Gloria' de Valverde, para luego de tenerla alzada un rato, dejarla apoyada sobre el estrado del auditorio, y encender después un fuego a los pies de la cruz. Entonces comenzaron a tocar el 'Rey de mi vida' de René Gonzáles, y sin poder aguantarme ya, comencé a llorar... eran un montón de recuerdos y pensamientos los que me pasaban por la mente en ese momento, mientras también cantaba la canción: los tres años en el equipo de trabajo, todo lo que habíamos trabajado entonces, mis años como participante, un agradecimiento profundo a Dios tanto por los 24 años que cumplió la Casa, como por mi propia vida, tan distinta antes de estar ahí tan solo seis años atrás. No creo estar equivocado (además de que algunos ya me lo han comentado), que ese momento también fue emotivo para otros, entre los participantes y los monitores, y en esos momentos todos llorábamos, o nos sentíamos movidos al menos, no importa que fuéramos viejos o nuevos, asiduos asistentes o 'cometas'. Después, más tranquilo yo, canté con los demás el '¿Quien soy yo?' de Marcos Vidal, y después el 'Ven Espíritu' de Gonzáles. La verdad no se exactamente que pasó ahí, yo estaba muy concentrado cantando. A mi entender, mientras Celso oraba en voz alta, alcancé a escuchar un 'gracias por estos cuatro años en la Casa de la juventud', una especie de gracias por los cuatro años que ya terminaban. Cual fue mi sorpresa cuando al terminar la celebración, Rosy y mi cuñada Yeka se me acercaron para decirme que la Casa continuaría otros cuatro años mas... Según ellas, lo que Celso dijo era 'gracias por otros cuatro años en la Casa de la Juventud', no 'por estos cuatro años', y el rumor se corrió por todos lados, hasta que al final lo comprobé: la TOR había dado chance a la Casa de continuar dando encuentros, y eso sería posible porque también a Celso le habían permitido continuar ahí...

El resto del encuentro se desarrolló con un ambiente mucho más tranquilo, y feliz, la recreación fue más motivo de festejar que de añorar, y aún con las regadas que tuvimos, valió la pena. (Y aquí hago una pausa para disculparme, las bromas que hacemos entre pilotos, o entre equipo de trabajo, ahí se deben quedar, y aunque ya hablé personalmente con él, no puedo dejar de mencionar y pedir disculpas a Mauricio (el piloto) por la broma que le gastamos, y que le hizo sentir mal...). Por lo demás, pues todo terminó como un fin de ciclo bien hecho. Al día siguiente, el Lobo y el Sireno, se despidieron también, tocando su 'Torció camino al mar' de los Mexicanto después de la misa, ellos sí estaban terminando ya su labor como parte del equipo. Y a ellos dos, como a los que también se vayan, tan solo puedo decirles gracias, siempre fue un honor trabajar a su lado, y la verdad, terminaron muy bien, se salieron por la 'puerta grande', y acá siempre serán bienvenidos, de mi parte al menos (y no dudo que de los demás también).

Si un mensaje me pude llevar yo de este encuentro, tan sólo fue que vale la pena, vale la pena trabajar, y vale la pena vivir intentándolo como Jesús, vale la pena porque no estamos solos, y vale la pena porque llena esos huecos en tu vida que otras cosas por más que lo intentemos no lo van a lograr..

Y así terminó el encuentro de julio, el último del ciclo 2004-2005, el último del período capitular 2001-2005 en la TOR, pero definitivamente NO el último de la Casa de la Juventud.


¡Hasta el próximo encuentro!


Stitch




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Eru kaluva tielyanna (Dios iluminará tu camino)
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"Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos." (San Agustín) Claro está, asegúrate que en realidad sea AMOR...

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