Visto estos días por Eclesalia...
un credo con dibujos del genial Cortés:
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Eru kaluva tielyanna (Dios iluminará tu camino)
"Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos." (San Agustín) Solamente asegúrate que en realidad sea AMOR...
jueves, 11 de agosto de 2011
viernes, 24 de junio de 2011
De redes sociales y más aun, de libertad de expresión...
Muy estimados todos,
Es mi opinión que las redes sociales son un medio de expresión que cada quien, en su libertad, puede usar como y para lo que quiera. Sí opino que hay ciertos usos que no me agradan pero yo mismo me reservo la opinión y en esos casos simplemente no hago caso.
Si por alguna razón te ofendo/molesto/estorbo con mis links y comentarios, no te pido una disculpa, te pido que comprendas primero que así me expreso yo, y cualquier cosa que quieras decir, me lo digas en persona, odio las pedradas y siempre he preferido el trato directo. Ya si hablando llegamos a que yo estoy mal, con todo gusto extenderé mis disculpas y en público o privado me retractaré. Y como sea las redes sociales están para eso: para lo social, si sólo nos encerramos en lanzarnos piedras a ver que sale, ¿cuál es la ganancia? Digo, aunque cada quien hará lo que le plazca.
Si por otra parte no te gusta nada de lo que yo pongo, ¿por que estoy en tus contactos? las redes sociales tienen muchas opciones para, desde eliminar y bloquear personas, hasta simplemente bloquear solamente ciertos tipos de información que no deseas ver. En todo caso, yo prefiero perder contactos a pensar que tengo amigos que no lo son, y en esto 'hay muchas puertas', así que toma la que gustes.
Lo que sí es un hecho es que te pediré que ni me limites a mi ni a nadie. Nos quejamos mucho de que los gobiernos son autoritarios, que nuestros padres nos presionan, que en la escuela y el trabajo los maestros y directivos y jefes nos traen de encargo, y sin embargo cuando alguien opina algo, no sólo nos burlamos, sino tambien lo descalificamos, lanzamos pedradas, decimos que sus comentarios son (ponga aqui el insulto que más prefiera utilizar usted), ¿no estamos siendo iguales? ¿no estamos teniendo actitudes de fascismo tambien? Luego entonces, si no te parece: vete, si no me quieres eliminar: aguántate, si no sabes como eliminarme/bloquearme/bloquear solo ciertas cosas que yo publico: aprende, y si no estás de acuerdo: ¡dimelo! Aquí se vale de todo menos de hacernos los sufridos, ¿ok?
Como sea, yo seguiré escribiendo de lo que pienso, de lo que siento, de lo que me nace compartir con los demás, y quien lo tome, pues adelante. ¡Faltaba mas!
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Eru kaluva tielyanna (Dios iluminará tu camino)
"Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos." (San Agustín) Solamente asegúrate que en realidad sea AMOR...
Es mi opinión que las redes sociales son un medio de expresión que cada quien, en su libertad, puede usar como y para lo que quiera. Sí opino que hay ciertos usos que no me agradan pero yo mismo me reservo la opinión y en esos casos simplemente no hago caso.
Si por alguna razón te ofendo/molesto/estorbo con mis links y comentarios, no te pido una disculpa, te pido que comprendas primero que así me expreso yo, y cualquier cosa que quieras decir, me lo digas en persona, odio las pedradas y siempre he preferido el trato directo. Ya si hablando llegamos a que yo estoy mal, con todo gusto extenderé mis disculpas y en público o privado me retractaré. Y como sea las redes sociales están para eso: para lo social, si sólo nos encerramos en lanzarnos piedras a ver que sale, ¿cuál es la ganancia? Digo, aunque cada quien hará lo que le plazca.
Si por otra parte no te gusta nada de lo que yo pongo, ¿por que estoy en tus contactos? las redes sociales tienen muchas opciones para, desde eliminar y bloquear personas, hasta simplemente bloquear solamente ciertos tipos de información que no deseas ver. En todo caso, yo prefiero perder contactos a pensar que tengo amigos que no lo son, y en esto 'hay muchas puertas', así que toma la que gustes.
Lo que sí es un hecho es que te pediré que ni me limites a mi ni a nadie. Nos quejamos mucho de que los gobiernos son autoritarios, que nuestros padres nos presionan, que en la escuela y el trabajo los maestros y directivos y jefes nos traen de encargo, y sin embargo cuando alguien opina algo, no sólo nos burlamos, sino tambien lo descalificamos, lanzamos pedradas, decimos que sus comentarios son (ponga aqui el insulto que más prefiera utilizar usted), ¿no estamos siendo iguales? ¿no estamos teniendo actitudes de fascismo tambien? Luego entonces, si no te parece: vete, si no me quieres eliminar: aguántate, si no sabes como eliminarme/bloquearme/bloquear solo ciertas cosas que yo publico: aprende, y si no estás de acuerdo: ¡dimelo! Aquí se vale de todo menos de hacernos los sufridos, ¿ok?
Como sea, yo seguiré escribiendo de lo que pienso, de lo que siento, de lo que me nace compartir con los demás, y quien lo tome, pues adelante. ¡Faltaba mas!
Pero por mucho tiempo cada uno de ellos cantó solo, o junto con unos pocos, mientras el resto escuchaba; porque cada uno sólo entendía aquella parte de la mente de Ilúvatar de la que provenía él mismo, y eran muy lentos en comprender el canto de sus hermanos. Pero cada vez que escuchaban, alcanzaban una comprensión más profunda, y crecían en unisonancia y armonía
...
Entonces les dijo Ilúvatar: -Del tema que os he comunicado, quiero ahora que hagáis, juntos y en armonía, una Gran Música. y como os he inflamado con la Llama Imperecedera, mostraréis vuestros poderes en el adorno de este tema mismo, cada cual con sus propios pensamientos y recursos, si así les place. Pero yo me sentaré y escucharé, y será de mi agrado que por medio de vosotros una gran belleza despierte en canción.
Ainulindalë - El Silmarillion - J.R.R. Tolkien
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Eru kaluva tielyanna (Dios iluminará tu camino)
"Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos." (San Agustín) Solamente asegúrate que en realidad sea AMOR...
viernes, 6 de mayo de 2011
La Amenaza Sin Sentido de la Violencia
basado y 'globalizado' en "La Amenaza Sin Sentido de la Violencia" de Robert F. Kennedy, dado en el City Club de Cleveland, Abril 5, 1968, un día después de que mataran a Martin Luther King...
Este es un tiempo de pena y dolor. No es un día para politizar. He guardado esta oportunidad, para hablarles brevemente sobre la amenaza sin sentido de la violencia en el Mundo, que de nuevo mancha nuestra tierra y cada una de nuestras vidas.
No es un asunto de una sola raza. Las víctimas de la violencia son negros y blancos, ricos y pobres, jóvenes y ancianos, famosos y desconocidos. Y son, más importante que nada, seres humanos que son amados y necesitados por otros seres humanos. Nadie - no importa donde viva o a qué se dedique - puede estar seguro sobre quiénes sufrirán a raíz de algún insensato derramamiento de sangre. Y sin embargo sigue y sigue y sigue sucediendo en este nuestro mundo.
¿Por qué? ¿Qué ha conseguido la violencia? ¿Qué es lo que ha creado alguna vez? Ninguna causa de algún mártir ha podido ser callada por la bala de un asesino. Ningún mal ha podido ser corregido por disturbios y desórdenes civiles. Un francotirador es sólo un cobarde, no un héroe; y una multitud incontrolada, incontrolable, sólo es la voz de la locura, no la voz de la razón.
Cuandoquiera la vida de un Ser Humano ha sido tomada por otro Ser Humano innecesariamente - ya sea en el nombre de la ley o en desafío a la ley, por un hombre o una banda, a sangre fría o pasionalmente, en un ataque de violencia o en respuesta a la violencia - cuandoquiera nosotros rasgamos la vida de otro hombre que dolorosa y lentamente ha tejido para sí mismo y sus hijos, toda la humanidad es degradada.
"Entre hombres libres", decía Abraham Lincoln, "no puede haber reclamo exitoso desde la urna hacia la bala; y aquellos que toman tal reclamo pueden estar seguros que perderán su causa y pagarán su costo." Sin embargo, parece que nosotros toleramos este nivel ascendente de violencia que ignora tanto nuestra humanidad común y nuestras aspiraciones a una civilización. Calmadamente aceptamos las noticias en periódicos sobre la matanza de civiles en regiones lejanas. Glorificamos las muertes en películas y televisores y les llamamos entretenimiento. Hacemos fácil a las personas con todo un rango de cordura que adquieran las armas y municiones que deseen. Muy seguido honramos el pavoneo, el fanfarroneo y a los portadores de la fuerza; muy seguido disculpamos a aquellos que están dispuestos a construir sus propias vidas a costa de los sueños rotos de otros.
Algunos Seres Humanos que predican la no-violencia en el extranjero fallan en practicarla en su propia casa. Algunos que acusan a otros de promover disturbios han por su propia conducta invitado a que surjan. Algunos buscan chivos expiatorios, otros buscan conspiraciones, pero lo que está claro es: la violencia engendra violencia, la represión lleva a la venganza, y sólo una limpieza de nuestra sociedad entera puede remover la enfermedad de nuestra alma.
Pues hay otro tipo de violencia, más lenta pero igual de mortalmente destructiva que el disparo o la bomba en la noche. Esta es la violencia de las instituciones; indiferencia e inacción y la lenta decadencia. Esta es la violencia que aflige a los pobres, que envenena las relaciones entre los hombres porque su piel tiene colores diferentes. Es la lenta destrucción de un niño a causa del hambre, y las escuelas sin libros y los hogares sin calefacción en el invierno. Es la ruptura del espíritu de un hombre por negarle la oportunidad de pararse como un padre y como un hombre frente a otros hombres. Y esto también nos aflige a todos.
No vine aquí a proponer un conjunto de remedios específicos y tampoco hay un solo conjunto de ellos. Para un delineamiento general y amplio nosotros sabemos lo que debe hacerse. Cuando enseñas a un hombre a odiar y temer a su hermano, cuando enseñas que es un ser inferior debido a su color o sus creencias o el partido que siga, cuando enseñas que aquellos que difieren de ti amenazan tu libertad o tu trabajo o tu familia, entonces también aprendes a confrontar a los otros no como conciudadanos sino como enemigos, no para ser enfrentados con cooperación sino con conquista; a ser subyugados y amaestrados. Aprendemos, al final, a ver a nuestros hermanos como extraños, hombres con quienes compartimos una ciudad, pero no una comunidad; hombres atados a nosotros en un hábitat común, pero no en un esfuerzo común. Aprendemos solamente a compartir un miedo común, sólo un deseo común a retirarse unos de otros, sólo un impulso común de afrontar el desacuerdo con la fuerza. Para todo esto, no hay respuestas finales.
Sin embargo, sabemos lo que debemos hacer. Y es conseguir la justicia verdadera entre nuestros conciudadanos. La cuestión no es qué programas debemos buscar que se promulguen. La cuestión es si podemos encontrar en nuestro propio medio y en nuestros propios corazones esa guía de propósito humano que reconozca las terribles verdades de nuestra existencia. Debemos admitir la vanidad de nuestras falsas distinciones entre los hombres y aprender a encontrar nuestro propio progreso en la búsqueda del progreso de los demás. Debemos admitir en nosotros mismos que el futuro de nuestros propios hijos no puede ser construido sobre las desgracias de los otros. Debemos reconocer que esta corta vida no puede ser ni ennoblecida ni enriquecida por el odio o la venganza. Nuestras vidas en este planeta son tan cortas y el trabajo por hacer es tan grande para permitir que este espíritu siga aflorando en nuestra tierra.
Por supuesto que no podemos eliminarlo con un programa, ni con una resolución. Pero quizá podamos recordar, si acaso por un tiempo, que aquellos que viven con nosotros son nuestros hermanos, que comparten con nosotros el mismo corto momento de vida; que buscan, como nosotros, nada más que la oportunidad de vivir sus vidas con un propósito y con felicidad, obteniendo cuanta satisfacción y plenitud puedan. Seguramente, este lazo de fe común, este lazo de objetivo común, puede comenzar por enseñarnos algo. Seguramente, podemos aprender, al menos, a ver a aquellos a nuestro alrededor como compañeros, y seguramente podemos comenzar a trabajar un poco más duro para curar las heridas entre nosotros y convertirnos en nuestros propios corazones en hermanos y compatriotas de nuevo.
jueves, 31 de marzo de 2011
Caminos hacia la fe
El relato es inolvidable. Se le llama tradicionalmente “La curación del ciego de nacimiento”, pero es mucho más, pues el evangelista nos describe el recorrido interior que va haciendo un hombre perdido en tinieblas hasta encontrarse con Jesús, «Luz del mundo».
No conocemos su nombre. Sólo sabemos que es un mendigo, ciego de nacimiento, que pide limosna en las afueras del templo. No conoce la luz. No la ha visto nunca. No puede caminar ni orientarse por sí mismo. Su vida transcurre en tinieblas. Nunca podrá conocer una vida digna.
Un día Jesús pasa por su vida. El ciego está tan necesitado que deja que le trabaje sus ojos. No sabe quién es, pero confía en su fuerza curadora. Siguiendo sus indicaciones, limpia su mirada en la piscina de Siloé y, por primera vez, comienza a ver. El encuentro con Jesús va a cambiar su vida.
Los vecinos lo ven transformado. Es el mismo pero les parece otro. El hombre les explica su experiencia: «un hombre que se llama Jesús» lo ha curado. No sabe más. Ignora quién es y dónde está, pero le ha abierto los ojos. Jesús hace bien incluso a aquellos que sólo lo reconocen como hombre.
Los fariseos, entendidos en religión, le piden toda clase de explicaciones sobre Jesús. El les habla de su experiencia: «sólo sé una cosa: que era ciego y ahora veo». Le preguntan qué piensa de Jesús y él les dice lo que siente: «que es un profeta». Lo que ha recibido de Él es tan bueno que ese hombre tiene que venir de Dios. Así vive mucha gente sencilla su fe en Jesús. No saben teología, pero sienten que ese hombre viene de Dios.
Poco a poco, el mendigo se va quedando solo. Sus padres no lo defienden. Los dirigentes religiosos lo echan de la sinagoga. Pero Jesús no abandona a quien lo ama y lo busca. «Cuando oyó que lo habían expulsado, fue a buscarlo». Jesús tiene sus caminos para encontrarse con quienes lo buscan. Nadie se lo puede impedir.
Cuando Jesús se encuentra con aquel hombre a quien nadie parece entender, sólo le hace una pregunta: «¿Crees en el Hijo del Hombre?» ¿Crees en el Hombre Nuevo, el Hombre plenamente humano precisamente por ser expresión y encarnación del misterio insondable de Dios? El mendigo está dispuesto a creer, pero se encuentra más ciego que nunca: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?»
Jesús le dice: «Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es». Al ciego se le abren ahora los ojos del alma. Se postra ante Jesús y le dice: «Creo, Señor». Sólo escuchando a Jesús y dejándonos conducir interiormente por él, vamos caminando hacia una fe más plena y también más humilde.
tomado de http://eclesalia.wordpress.com/2011/03/30/caminos-hacia-la-fe/
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Eru kaluva tielyanna (Dios iluminará tu camino)
"Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos." (San Agustín) Solamente asegúrate que en realidad sea AMOR...
No conocemos su nombre. Sólo sabemos que es un mendigo, ciego de nacimiento, que pide limosna en las afueras del templo. No conoce la luz. No la ha visto nunca. No puede caminar ni orientarse por sí mismo. Su vida transcurre en tinieblas. Nunca podrá conocer una vida digna.
Un día Jesús pasa por su vida. El ciego está tan necesitado que deja que le trabaje sus ojos. No sabe quién es, pero confía en su fuerza curadora. Siguiendo sus indicaciones, limpia su mirada en la piscina de Siloé y, por primera vez, comienza a ver. El encuentro con Jesús va a cambiar su vida.
Los vecinos lo ven transformado. Es el mismo pero les parece otro. El hombre les explica su experiencia: «un hombre que se llama Jesús» lo ha curado. No sabe más. Ignora quién es y dónde está, pero le ha abierto los ojos. Jesús hace bien incluso a aquellos que sólo lo reconocen como hombre.
Los fariseos, entendidos en religión, le piden toda clase de explicaciones sobre Jesús. El les habla de su experiencia: «sólo sé una cosa: que era ciego y ahora veo». Le preguntan qué piensa de Jesús y él les dice lo que siente: «que es un profeta». Lo que ha recibido de Él es tan bueno que ese hombre tiene que venir de Dios. Así vive mucha gente sencilla su fe en Jesús. No saben teología, pero sienten que ese hombre viene de Dios.
Poco a poco, el mendigo se va quedando solo. Sus padres no lo defienden. Los dirigentes religiosos lo echan de la sinagoga. Pero Jesús no abandona a quien lo ama y lo busca. «Cuando oyó que lo habían expulsado, fue a buscarlo». Jesús tiene sus caminos para encontrarse con quienes lo buscan. Nadie se lo puede impedir.
Cuando Jesús se encuentra con aquel hombre a quien nadie parece entender, sólo le hace una pregunta: «¿Crees en el Hijo del Hombre?» ¿Crees en el Hombre Nuevo, el Hombre plenamente humano precisamente por ser expresión y encarnación del misterio insondable de Dios? El mendigo está dispuesto a creer, pero se encuentra más ciego que nunca: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?»
Jesús le dice: «Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es». Al ciego se le abren ahora los ojos del alma. Se postra ante Jesús y le dice: «Creo, Señor». Sólo escuchando a Jesús y dejándonos conducir interiormente por él, vamos caminando hacia una fe más plena y también más humilde.
tomado de http://eclesalia.wordpress.com/2011/03/30/caminos-hacia-la-fe/
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Eru kaluva tielyanna (Dios iluminará tu camino)
"Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos." (San Agustín) Solamente asegúrate que en realidad sea AMOR...
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lunes, 28 de febrero de 2011
Una religión para vivir... en 5 pasos
tomado de http://eclesalia.wordpress.com/
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Eru kaluva tielyanna (Dios iluminará tu camino)
"Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos." (San Agustín) Solamente asegúrate que en realidad sea AMOR...
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viernes, 11 de febrero de 2011
Niños hambrientos
Cada hora se nos mueren en el mundo mil niños y niñas por desnutrición, enfermedad y miseria. Al año, más de once millones, todos menores de cinco años. Son niños que sólo nacen para pasar hambre, sufrir una enfermedad y morir. ¿Cómo lo podemos soportar?
Muchos de ellos nacen heridos por el sida. A otros la falta de higiene los deja marcados para toda su corta vida. La mayoría muere por desnutrición, falta de agua potable o enfermedades que se podrían evitar fácilmente, como diarrea, tuberculosis, varicela o malaria. Su muerte, indigna y triste, es una vergüenza para todos nosotros. ¿Cómo nos podemos sentir humanos?
Es inútil que nos escondamos detrás de nuestra crisis económica. Estamos invirtiendo cantidades exorbitadas en rescates financieros, ¿cuánto invertiremos para rescatar a estos niños del hambre y la muerte prematura? A veces bastaría que contaran con vacunas, antibióticos o algún suplemento nutricional. No está en crisis sólo nuestra economía. Desde hace mucho tiempo, está en crisis nuestra dignidad.
¿Cómo es posible que todo esto ocurra mientras nosotros seguimos viviendo ajenos a todo lo que no sea nuestros intereses económicos y nuestro bienestar? ¿Cómo podemos soportar que el mundo siga «funcionando» de manera tan absurda y cruel? ¿Cómo podemos vivir en la Iglesia de Jesús tan centrados en nuestros problemas y tan olvidados de los que sufren? ¿Cómo hemos llegado a perder de manera tan increíble su sensibilidad ante el sufrimiento?
Es la hora de recordar un gesto profético de Jesús, que ha sido olvidado casi por completo en su Iglesia. La escena es conmovedora. Sus discípulos andan, como casi siempre, pensando en puestos de honor y de poder. Jesús se sienta y llama a los Doce. Luego, toma a un niño y lo pone en medio de ellos; lo estrecha entre sus brazos y les dice: «El que reciba a un niño como éste en mi nombre, me está recibiendo a mí» (Marcos 9, 33-37).
En el centro del colegio apostólico no ha colocado Jesús a Pedro sino a un niño. Su intención es clara: los más débiles e indefensos han de ocupar el centro de su Iglesia. Sus seguidores se olvidarán de sí mismos y se pondrán a atender a los más desvalidos. ¿Cómo pretendemos acoger a Jesús entre nosotros olvidando a los niños hambrientos del mundo?
Tal vez, sólo el recuerdo del sufrimiento de tantos niños y niñas inocentes nos puede todavía sensibilizar y humanizar... No se trata sólo de entregar un donativo. Para más de uno, puede significar empezar a recuperar la dignidad.
(tomado de http://eclesalia.wordpress.com/2011/02/11/ninos-hambrientos/)
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Eru kaluva tielyanna (Dios iluminará tu camino)
"Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos." (San Agustín) Solamente asegúrate que en realidad sea AMOR...
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miércoles, 10 de noviembre de 2010
Que México tenga Vida Digna...
De un documento que acabo de terminar de leer, y que me llamó muchísimo la atención.
Hace referencia a la situación actual de mi país con respecto a las realidades de violencia, inseguridad, injusticia, etc.
Expongo aquí solo unos cuantos pocos puntos que llamaron mi atención...
El original de dicho documento: aquí.
Como dije en Twitter: 'Propuestas concretas a problemas concretos'...
¿por qué será que este tipo de cosas no trascienden en los medios?...
Que México tenga Vida Digna...
Lo primero que hay que hacer para superar la crisis de inseguridad y violencia es la renovación de los mexicanos. México será nuevo sólo si nosotros mismos nos renovamos....
Dignidad
-Por tanto, la primera e inaplazable tarea es la formación integral de la persona. A ello queremos dirigir nuestros esfuerzos, encauzar nuestras energías, dedicar nuestros desvelos. Hoy como nunca es una exigencia invertir todos los recursos a nuestro alcance en la formación de las personas y en la promoción de condiciones de vida digna para todos.
De manera que las estructuras que organizan la convivencia social estén siempre impregnadas por los valores de la libertad, el amor, la justicia y la verdad, que son valores fundamentales de la convivencia humana.
Familia
-Potenciar el papel de la familia en la construcción de la paz. La familia, como comunidad educadora, fundamental e insustituible, es vehículo privilegiado para la transmisión de aquellos valores que ayudan a la persona a adquirir su propia identidad. Luego entonces la identidad de
los hombres y mujeres, promotores de la paz y la justicia en la sociedad, se forja en la familia.
Infancia
-Contribuir al cuidado y protección de la infancia, enseñándoles a amar la verdad, a discernir lo que es bueno, noble y justo; a reconocerse como personas humanas con una dignidad inalienable, desarrollando su imaginación y creatividad en el arte de relacionarse sanamente con los demás...
Educar
-Si queremos responder al mal con la fuerza del bien, tenemos que educarnos para la paz; esto significa sacar desde dentro, desde lo más íntimo, desde nuestra mente y desde nuestro corazón, pensamientos y sentimientos de paz que se expresen a través de un lenguaje y de gestos de paz.
Buscar la paz
- Desarrollar la indignación contra toda violencia presente en nosotros y en torno a nosotros. No podemos acostumbrarnos a la violencia ni asumirla como estilo de vida; ésta nos debe sorprender y nos tiene que llevar a la indignación que nos mueve a evitarla. Es importante amar la paz, adherirse a ella de un modo espontáneo, disfrutarla y celebrarla cuando se tiene y también expresar el dolor y sufrimiento cuando nos vemos privados de ella.
Cumplir la ley
-Hacer conciencia sobre la dimensión ética de toda actividad humana. La legalidad tiene su motivación radical en la moralidad de la persona. Por ello, primera condición para desarrollar el sentido de legalidad es la ética, como dimensión fundamental e irrenunciable de la persona. La actividad humana carente de ética no puede edificar ni pacificar ningún pueblo. La ética es la columna vertebral de una convivencia social verdaderamente humana.
Pobreza
El trabajo estable y justamente remunerado es la solución al círculo vicioso de la pobreza... Proponer a todos los organismos de ayuda para la superación de la pobreza a incentivar la asistencia social en los casos de emergencia, es decir, en los que la vida está en peligro, sin olvidar que las políticas asistencialistas están en el origen de muchos fracasos en la ayuda a los pobres. El verdadero proyecto, a medio y largo plazo está en invertir en la formación de personas y en desarrollar de manera integrada una cultura de la iniciativa.
Ecología
Hacer conciencia de la relación estrecha que existe entre el cuidado de la creación y la construcción de la paz.
...en Cristo Nuestra Paz
Reconciliación: es reconocernos como semejantes y aceptarnos como diferentes. [no es olvidar el pasado, sino disponerse a construir nuevas relaciones sociales que eviten ese pasado]... Si el fin inmediato de la justicia es una sociedad justa, su fin supremo es una sociedad reconciliada.
Esperanza: La esperanza cristiana no es pasividad ni indiferencia, tampoco enajenación y menos «huida del mundo», sino una actitud decidida para la transformación de esta historia de iniquidad. La confianza en Dios es confianza en la posibilidad humana de alcanzar la redención porque: «Dios quiere que todos los hombres se salven» (1Tim 2,4).
En medio de la situación de inseguridad y violencia y al contemplar el panorama de millones de mexicanos que se han empobrecido, nos preguntamos: ¿puede existir la paz cuando hay hombres, mujeres y niños que no pueden vivir según las exigencias de la plena dignidad humana? ¿Puede existir una paz duradera en un mundo donde imperan relaciones —sociales, económicas y políticas— inequitativas, que favorecen a un grupo a costa de otro? ¿Puede establecerse una paz genuina sin el reconocimiento efectivo de la sublime verdad de que todos somos iguales en dignidad, porque todos hemos sido creados a imagen de Dios, que
es nuestro Padre?
Vivimos tiempos difíciles, pero tenemos la certeza de que Cristo venció a la muerte y en Él hemos puesto nuestra confianza (Cf. 2 Tim 1,12). La historia de nuestro pueblo no ha sido fácil, pero siempre ha contado con la nobleza de sus hombres y de sus mujeres. Hoy no puede ser distinto, pero debemos reconciliarnos, debemos reconstituir la unidad nacional en la riqueza de la pluralidad de sus culturas y de la sociedad. Debemos unirnos en la construcción de la paz y en el impulso del desarrollo humano integral y solidario de cada mexicano y de todos los mexicanos.
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Eru kaluva tielyanna (Dios iluminará tu camino)
"Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos." (San Agustín) Solamente asegúrate que en realidad sea AMOR...
Hace referencia a la situación actual de mi país con respecto a las realidades de violencia, inseguridad, injusticia, etc.
Expongo aquí solo unos cuantos pocos puntos que llamaron mi atención...
El original de dicho documento: aquí.
Como dije en Twitter: 'Propuestas concretas a problemas concretos'...
¿por qué será que este tipo de cosas no trascienden en los medios?...
Que México tenga Vida Digna...
Lo primero que hay que hacer para superar la crisis de inseguridad y violencia es la renovación de los mexicanos. México será nuevo sólo si nosotros mismos nos renovamos....
Dignidad
-Por tanto, la primera e inaplazable tarea es la formación integral de la persona. A ello queremos dirigir nuestros esfuerzos, encauzar nuestras energías, dedicar nuestros desvelos. Hoy como nunca es una exigencia invertir todos los recursos a nuestro alcance en la formación de las personas y en la promoción de condiciones de vida digna para todos.
De manera que las estructuras que organizan la convivencia social estén siempre impregnadas por los valores de la libertad, el amor, la justicia y la verdad, que son valores fundamentales de la convivencia humana.
Familia
-Potenciar el papel de la familia en la construcción de la paz. La familia, como comunidad educadora, fundamental e insustituible, es vehículo privilegiado para la transmisión de aquellos valores que ayudan a la persona a adquirir su propia identidad. Luego entonces la identidad de
los hombres y mujeres, promotores de la paz y la justicia en la sociedad, se forja en la familia.
Infancia
-Contribuir al cuidado y protección de la infancia, enseñándoles a amar la verdad, a discernir lo que es bueno, noble y justo; a reconocerse como personas humanas con una dignidad inalienable, desarrollando su imaginación y creatividad en el arte de relacionarse sanamente con los demás...
Educar
-Si queremos responder al mal con la fuerza del bien, tenemos que educarnos para la paz; esto significa sacar desde dentro, desde lo más íntimo, desde nuestra mente y desde nuestro corazón, pensamientos y sentimientos de paz que se expresen a través de un lenguaje y de gestos de paz.
Buscar la paz
- Desarrollar la indignación contra toda violencia presente en nosotros y en torno a nosotros. No podemos acostumbrarnos a la violencia ni asumirla como estilo de vida; ésta nos debe sorprender y nos tiene que llevar a la indignación que nos mueve a evitarla. Es importante amar la paz, adherirse a ella de un modo espontáneo, disfrutarla y celebrarla cuando se tiene y también expresar el dolor y sufrimiento cuando nos vemos privados de ella.
Cumplir la ley
-Hacer conciencia sobre la dimensión ética de toda actividad humana. La legalidad tiene su motivación radical en la moralidad de la persona. Por ello, primera condición para desarrollar el sentido de legalidad es la ética, como dimensión fundamental e irrenunciable de la persona. La actividad humana carente de ética no puede edificar ni pacificar ningún pueblo. La ética es la columna vertebral de una convivencia social verdaderamente humana.
Pobreza
El trabajo estable y justamente remunerado es la solución al círculo vicioso de la pobreza... Proponer a todos los organismos de ayuda para la superación de la pobreza a incentivar la asistencia social en los casos de emergencia, es decir, en los que la vida está en peligro, sin olvidar que las políticas asistencialistas están en el origen de muchos fracasos en la ayuda a los pobres. El verdadero proyecto, a medio y largo plazo está en invertir en la formación de personas y en desarrollar de manera integrada una cultura de la iniciativa.
Ecología
Hacer conciencia de la relación estrecha que existe entre el cuidado de la creación y la construcción de la paz.
...en Cristo Nuestra Paz
Reconciliación: es reconocernos como semejantes y aceptarnos como diferentes. [no es olvidar el pasado, sino disponerse a construir nuevas relaciones sociales que eviten ese pasado]... Si el fin inmediato de la justicia es una sociedad justa, su fin supremo es una sociedad reconciliada.
Esperanza: La esperanza cristiana no es pasividad ni indiferencia, tampoco enajenación y menos «huida del mundo», sino una actitud decidida para la transformación de esta historia de iniquidad. La confianza en Dios es confianza en la posibilidad humana de alcanzar la redención porque: «Dios quiere que todos los hombres se salven» (1Tim 2,4).
En medio de la situación de inseguridad y violencia y al contemplar el panorama de millones de mexicanos que se han empobrecido, nos preguntamos: ¿puede existir la paz cuando hay hombres, mujeres y niños que no pueden vivir según las exigencias de la plena dignidad humana? ¿Puede existir una paz duradera en un mundo donde imperan relaciones —sociales, económicas y políticas— inequitativas, que favorecen a un grupo a costa de otro? ¿Puede establecerse una paz genuina sin el reconocimiento efectivo de la sublime verdad de que todos somos iguales en dignidad, porque todos hemos sido creados a imagen de Dios, que
es nuestro Padre?
Vivimos tiempos difíciles, pero tenemos la certeza de que Cristo venció a la muerte y en Él hemos puesto nuestra confianza (Cf. 2 Tim 1,12). La historia de nuestro pueblo no ha sido fácil, pero siempre ha contado con la nobleza de sus hombres y de sus mujeres. Hoy no puede ser distinto, pero debemos reconciliarnos, debemos reconstituir la unidad nacional en la riqueza de la pluralidad de sus culturas y de la sociedad. Debemos unirnos en la construcción de la paz y en el impulso del desarrollo humano integral y solidario de cada mexicano y de todos los mexicanos.
ORACIÓN POR LA PAZ
Señor Jesús, Tú eres nuestra paz,
mira nuestra Patria dañada por la violencia
y dispersa por el miedo y la inseguridad.
Consuela el dolor de quienes sufren.
Da acierto a las decisiones de quienes nos gobiernan.
Toca el corazón de quienes olvidan que somos hermanos
y provocan sufrimiento y muerte.
Dales el don de la conversión.
Protege a las familias,
a nuestros niños, adolescentes y jóvenes.
a nuestros pueblos y comunidades.
Que como discípulos misioneros tuyos,
ciudadanos responsables,
sepamos ser promotores de justicia y de paz,
para que en Ti, nuestro pueblo tenga vida digna. AMÉN.
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Eru kaluva tielyanna (Dios iluminará tu camino)
"Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos." (San Agustín) Solamente asegúrate que en realidad sea AMOR...
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